Quién es Rafael Lacava, el chavista desequilibrado que se cree Drácula

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Durante el acto que oficializó su candidatura a la gobernación del estado Carabobo, el 14 de agosto de 2017, Lacava se quitó la camiseta de la Vinotinto y se arrojó al público, como si fuera una estrella de rock. Ese fue el preámbulo de su estrambótica gestión.

Rafael Alejandro Lacava Evangelista nació en Puerto Cabello, estado Carabobo, el 3 de septiembre de 1968, en el seno de una familia de clase media: «Mi padre es un empresario exitoso desde hace varios años». Egresó como economista de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB) y se especializó en Gerencia Tributaria en la Escuela Nacional de Hacienda Pública (ENAHP).

Luego de ganar una curul en la Asamblea Nacional por su estado natal, en 2007 le fue asignada la embajada de Venezuela en Italia y la presidencia del Grupo de Amistad Parlamentario Venezuela-Italia. Al año siguiente resultó electo alcalde de Puerto Cabello por el PSUV con el 58,13% de los votos, y en 2013 fue reelegido con el 50,63%.

En 2012, su incipiente candidatura a la gobernación fue interrumpida por el mismo Hugo Chávez, quien ordenó en un acto público: «Aquí no se trata de Lacava ni Ameliach. ¡Yo elijo a Ameliach para la gobernación de Carabobo!».

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Lacava se define como un aficionado a los deportes, en especial del fútbol. De hecho, promovió y dirigió el equipo Carabobo F.C. desde enero de 2013 hasta febrero de 2014. Es propietario de la Academia de Fútbol «Puerto Cabello Te quiero», club de tercera división que desarrolló cuando era alcalde, y en 2015 casi se convirtió en el sucesor de Esquivel (detenido en Zurich) al postularse como presidente la Federación Venezolana de Futbol (FVF).

El 20 de agosto de 2016, informó en Twitter su renuncia a la alcaldía de Puerto Cabello por razones de salud: «A Puerto Cabello, pase lo que pase, nunca me la podré sacar de mi corazón y espero en algún momento, cuando esté recuperado, poder seguir ayudándolo».

Siete meses después, el político anunció que había superado su lucha contra el cáncer. En agosto de 2017 se convirtió en el aspirante oficialista a la gobernación de Carabobo, hasta entonces en manos de Francisco Ameliach.

En un despliegue absurdo, el 9 de octubre de 2017, Lacava llegó a Globovisión montado en un burro para ser entrevistado en el programa Primera Página. Naturalmente, no se le permitió la entrada al canal porque están prohibidos los animales, pero el desequilibrado personaje se quejó en Twitter: «Ya me queda claro que en Globovisión no entra el pueblo humilde de a pie porque solo en camionetas 4×4 te dejan entrar. Qué viva Chávez».

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Un reportaje publicado el 28 de febrero de 2018 en el diario español El País, titulado «Un gobernador de Venezuela ocultó fondos en Andorra y Suiza», reveló: «El gobernador del estado venezolano de Carabobo, Rafael Lacava, ocultó fondos en Suiza y Andorra, un país entre España y Francia blindado hasta el pasado año por el secreto bancario». Al parecer, en 2009, formó parte de una Sociedad de Inversión de Capital Variable ubicada en Suiza.

Lacava fue sancionado por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, el 25 de febrero de 2019, por su participación en la «corrupción endémica y el bloqueo de la entrega de ayuda humanitaria».

El 15 de abril de 2019 fue sancionado por el gobierno de Canadá, junto a 42 funcionarios del régimen de Nicolás Maduro, por estar «directamente implicados en actividades que socavan las instituciones democráticas». Las sanciones incluyeron la congelación de activos y la prohibición de realizar negocios o que se les proporcionen servicios financieros en Canadá.

El 16 de mayo de 2022, Rafael Lacava demandó a Marino Alvarado, coordinador de exigibilidad de PROVEA, y al sacerdote jesuita Alfredo Infante, director de Lupa por la Vida, por supuesta difamación agravada y continuada.

El medio Tal Cual reveló que la demanda fue interpuesta meses después de que los representantes de las ONG denunciaran presuntas ejecuciones extrajudiciales llevadas a cabo por la policía de Carabobo, calificada como «una de las más letales de Venezuela con 221 víctimas de presuntas ejecuciones durante el 2021».

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La marca de Drácula

A través de sus redes sociales, Lacava presentó el 18 de junio de 2018 una flota de 200 autobuses escolares usados provenientes de Estados Unidos, adquiridos, según él, en una subasta como solución a la carencia de unidades de transporte público en Carabobo.

No obstante, se ignora de cuánto fue la inversión para la compra de los «TransDrácula». Según un artículo de Crónica Uno del 23 de septiembre de 2018, el Concejo Legislativo de la entidad nunca sesionó para aprobar los recursos.

Aparte de la turbia operación de compra realizada por el gobernador, llama la atención que Lacava siguió desarrollando productos con la marca «Drácula». La nota «De cómo Rafael Lacava convirtió a Drácula en una marca política» publicada en el portal contrapunto.com, el 15 de septiembre de 2019, señaló que «si se hurga en la historia de su gestión es posible encontrarse con la utilización de Drácula como emblema, por primera vez, para perseguir y aprehender a los “bachaqueros” con el Carro de Drácula».

A partir de allí, creó el programa de abastecimiento de gas doméstico GasDrácula, Dracuaceite, Dracucafé y hasta una bebida alcohólica, Cerveza Drácula. En diciembre de 2019, Lacava inauguró el «Club Drácula», una discoteca en Valencia, la capital del estado. Igualmente, abrió «Draculandia», un parque temático en las instalaciones del Parque Recreacional Sur de la misma ciudad.

Fuentes: poderopediave.org