Te explicamos cómo aprovechar la respiración para controlar el estrés

Salud

La respiración es una de las formas más eficientes de controlar el estrés, porque utiliza tu propia fisiología y no requiere otras herramientas. Solamente 90 segundos de respiración profunda pueden estimular una respuesta de relajación.

El estrés ya forma parte de nuestro día a día y la rutina cotidiana suele sumirnos en un estado abrumador difícil de manejar. Es entonces cuando la respuesta al estrés del cuerpo se activa y nos conduce a la ansiedad o al estancamiento.

Naturalmente, la presión arterial se eleva, la respiración se vuelve irregular y el corazón se acelera. En ese estado, casi ninguna persona suele pensar en qué medidas tomar para paliar el impacto que pueda generar.

Muchos se enfocan en la fuente del estrés, pero la gente suele ser menos inquisitiva en cómo incide en el aspecto orgánico. Al no tener cuidado, surgen los estados de estrés prolongado.

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Para romper el ciclo del estrés y recuperar la calma, lo ideal es realizar pausas para respirar a lo largo del día, concentrarse en la respiración, olvidándose durante unos minutos de las actividades cotidianas.

Las pausas para respirar son realmente buenas para la salud y eficaces de controlar el estrés. Inhala suavemente y luego exhala completamente, pero con suavidad; al final de la exhalación haz una pausa sin respirar hasta que sientas la necesidad de volver a inhalar, sin forzarlo.

En las últimas investigaciones llevadas a cabo, la respiración profunda provocó una respuesta fisiológica de relajación. De hecho, desacelera el ritmo cardíaco, inhibe la producción de la hormona del estrés y reduce la presión arterial en apenas 90 segundos.

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Las emociones y la salud física se pueden ver comprometidas si no se controla el estrés, reseñó el Centro del Estrés de Yale, en New Haven, Connecticut. De igual forma, existe una conexión con las adicciones y patologías como la hipertensión.

En este contexto, se vuelve indispensable concentrarse en la respiración, aunque no existen instrucciones específicas. Para cualquier persona, la técnica de respiración profunda se convierte en un gran ejercicio y, luego, en algo natural.

Se trata de alargar y ser consciente de la respiración, dondequiera que esté, según los especialistas. Eso sí, procura inhalar sin esfuerzo y sin ruido, mientras tus exhalaciones sean suaves y prolongados suspiros de alivio.

En resumen, la forma de respirar repercute en tu capacidad para mitigar el estrés. De hecho, un patrón respiratorio disfuncional puede disparar tu respuesta al estrés, incluso si estás tratando de calmarte.

Fuentes: 800noticias.com / cnnespanol.cnn.com


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