¿Quién es Rafael Ramírez, el hombre que destruyó a PDVSA?

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Después de 11 largos años al frente del ministerio de Energía y Minas, y 10 como presidente de Petróleos de Venezuela, el antiguo hombre fuerte se desempeñó también como ministro de Relaciones Exteriores.

El ex embajador de Venezuela ante la ONU, ocupó el cargo desde el 26 de diciembre de 2014 hasta el 5 de diciembre de 2017, cuando escribió en su cuenta Twitter: «Debo informar que ayer, 4 de diciembre de 2017, he renunciado, a solicitud del presidente de la República, a mi cargo como Embajador Representante Permanente de Venezuela ante la ONU. Se me ha removido por mis opiniones, me mantendré, pase lo que pase, leal al comandante Chávez».

Sin embargo, el verdadero golpe a su carrera política se dio el 2 de septiembre de 2014. La noche de ese día, al mandamás de la economía nacional se le pudo ver rojo rojito cuando Nicolás Maduro anunció que la vicepresidencia del Área Económica sería conducida a partir de entonces por Marco Torres, ministro de Finanzas, y que Asdrúbal Chávez, primo del fallecido presidente, sería el nuevo titular de Energía y Minas.

En medio de los aplausos, Maduro agradeció a Rafael Ramírez, quien ni siquiera esbozó una sonrisa cuando el dictador le informó su nombramiento como ministro de Relaciones Exteriores y vicepresidente de Soberanía Política.

Fue así como en una misma noche, Ramírez perdió la presidencia de PDVSA, el ministerio y la combinación de la caja fuerte de un país en crisis y al borde del desastre humanitario. Pero, ¿qué le permitió acumular tanto poder en el área económica?

PDVSA es responsable del 90% de los ingresos en divisas del país. Después de las elecciones del 98, se convirtió en el músculo financiero del proyecto político de Hugo Chávez. Tras el paro petrolero y la extirpación de la gerencia de PDVSA, Ramírez preparó el terreno para meter de lleno a la empresa en la gestión de las misiones sociales y en los planes de radicalización de la revolución bolivariana.

La toma de control de la estatal dejó daños colaterales irreversibles. El paro petrolero del 2002 provocó a la industria pérdidas por más de 13 mil millones de dólares, según los balances de la misma PDVSA. Más de 20 mil trabajadores fueron despedidos o abandonaron sus puestos de trabajo.

La pérdida de este capital humano provocó una caída en la producción y en la competitividad, lo que a su vez afectó negativamente su fortaleza financiera. Pero antes de seguir, conozcamos los orígenes del zar rojito que mató a la gallina de los huevos de oro.

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Rafael Darío Ramírez nació en Caracas el 4 de agosto de 1963. Durante su época de estudiante universitario, primero en la carrera de Física Pura y luego en Ingeniería Mecánica, entró en contacto con miembros del Partido de la Revolución Venezolana a través del Movimiento Ruptura. Adán Chávez, hermano de Hugo Chávez y profesor de la escuela de Física de la ULA, también militaba en esa organización.

Realizó su pasantía en Sidor. Luego fue seleccionado por INTEVEP para formar parte de un proyecto de crudos pesados. Vivió entre Estados Unidos y Francia hasta 1995. En esa época se casó con Beatrice Sansó, hija de Benito Sansó y de la ex magistrada Hildegard Rondón de Sansó.

Ramírez relató: «Cuando Chávez ganó las elecciones decidí que quería trabajar para el nuevo gobierno, pero no tuve una oferta hasta que Alí Rodríguez fue nombrado ministro de Energía y Minas y mi papá fue designado comisario de PDVSA, una figura muy importante en ese momento porque prácticamente no se sabía nada de la corporación».

Dentro del chavismo, Rafael Ramírez era una pieza que no encajaba en ninguna de sus tendencias. Según un consultor financiero, que lo conoció en los tiempos de la emisión de bonos de PDVSA: «Se acomoda mucho. A veces es pragmático y otras veces radical».

La clave de su éxito era que sabía anticiparse a los deseos de Chávez. Cumplió sus órdenes con disciplina militar apenas llegó a Enagas. En 2002, el difunto presidente decidió cambiar la directiva de PDVSA. Designó a Gastón Parra Luzardo como presidente y a Ramírez como director externo. La alta gerencia de entonces rechazó los nombramientos. Chávez respondió oficializando los despidos en una alocución televisada, mencionando a cada uno luego de sonar un pito.

Cuando militares leales restituyeron a Chávez en el poder, el 13 de abril de ese año, se saldó el nombramiento de Rodríguez Araque en PDVSA, mientras Ramírez pasó a ocupar el Ministerio de Energía y Minas.

El 20 de noviembre de 2004, Rafael Ramírez fue designado presidente de PDVSA. A comienzos de 2007, le correspondió inaugurar la política de ventas a futuro, práctica que fue denunciada por la vieja gerencia, que la consideraba contraria a los intereses de la nación. En abril de ese año se emitieron los primeros bonos por 7.500 millones de dólares. Y así como crecían los empréstitos, también se incrementó el tamaño de la empresa con la creación de siete filiales.

Su suegra, la ex magistrada Rondón de Sansó, su esposa, presidenta de PDVSA La Estancia, y su cuñado Baldo Sansó, tuvieron una enorme influencia durante su gestión. Por ejemplo, su esposa y su suegra, abogadas expertas en derecho administrativo, representaron a la estatal en diversos casos ante tribunales nacionales e internacionales. Su cuñado participó activamente en la colocación de bonos de la petrolera, en la compra de la Electricidad de Caracas a la firma estadounidense AES y en las negociaciones de la Faja del Orinoco.

En agosto de 2012, más de 40 personas murieron tras la explosión de la refinería Amuay, suceso acaecido en plena campaña electoral. Ramírez dirigió las operaciones de emergencia, con encubrimiento incluído. Según voceros de la oposición, el accidente ocurrió por fallas en el mantenimiento, mientras que el gobierno aseguró que se trató de un sabotaje a las instalaciones.

El 26 de diciembre de 2014, Rafael Ramírez fue designado embajador de Venezuela ante la Organización de las Naciones Unidas. El 17 de febrero de 2016, Freddy Guevara, presidente de la Comisión de Contraloría de la Asamblea Nacional, anunció el inicio de una investigación contra el funcionario por presuntas irregularidades administrativas durante su presidencia de PDVSA, entre 2004 y 2014.

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El 8 de mayo de 2017, publicó un artículo en el portal Aporrea (de izquierda chavista) titulado «La línea roja», en el que cuestionaba al régimen venezolano por la convocatoria de la asamblea nacional constituyente: «Existe un riesgo, puesto que la situación política y la correlación de fuerzas son completamente distintas a las que prevalecían en el proceso constituyente de 1999. Debemos impedir que se produzca un retroceso».

En el mismo portal web, en su columna de opinión del 10 de enero de 2018, cuestionó el uso del petro porque, a su juicio, es inconstitucional. El 25 de enero de 2018, Tarek William Saab dio a conocer la orden de aprehensión contra Rafael Ramírez y solicitó la alerta roja internacional para facilitar su captura. Los cargos son legitimación de capitales, peculado doloso y asociación para delinquir durante el periodo al frente de PDVSA.

El 20 de septiembre de 2018, Ramírez denunció que el régimen de Maduro vendió parte de PDVSA a los chinos, a quienes les entregó el 9,9% adicional de las acciones correspondientes a la empresa mixta Sinovensa, lo que suma un total de 49,9% de participación accionaria en manos de los asiáticos.

En el Tribunal de Apelación de Roma, el 14 de septiembre de 2021, se celebró la audiencia para decidir acerca de la solicitud de extradición de Ramírez presentada por el gobierno venezolano. De acuerdo con El Estímulo, en julio de ese año, el fiscal general adjunto de la Corte de Apelaciones emitió un dictamen a favor de la extradición, pero después de escuchar a la defensa del ex ministro «ha decidido pedir una sentencia contraria».

El 20 de septiembre de 2021, la justicia italiana rechazó extraditar a Ramírez. Según su abogado, Roberto De Vita: «Con sentencia presentada hoy, la Corte de Apelaciones de Roma ha denegado la extradición de Rafael Darío Ramírez Carreño, reconociendo la necesidad de protección internacional por la violación de los derechos humanos en Venezuela». Finalmente, el 28 de enero de 2022, De Vita informó que el Tribunal Supremo de Italia también declaró inadmisible la petición del gobierno de Maduro.

Y así transcurre la vida de uno de los personajes más nefastos que ha manejado las riendas del país desde que la farsa chavista se instaló en Miraflores. Ramírez no es el único protegido de Hugo Chávez que ha caído en desgracia, pero sí el más notorio y la cabeza más codiciada por Nicolás Maduro y su corte.

Redacción: Sebastián Yáñez

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